El cambio climático repercute en el medio ambiente. Entre algunos de sus efectos están el derretimiento de glaciares gracias al aumento en las temperaturas.
A pesar de que esto es de conocimiento general, este fenómeno se sigue investigando y ahora un grupo de expertos se enfocó en cómo afecta a los animales.
Ellos concluyeron que el cambio climático puede alterar los diferentes sistemas funcionales de los seres vivos, incluido el inmune.
Este fue realizado por Francisco Bozinovic, fisiólogo ambiental y biólogo evolutivo y Premio Nacional de Ciencias Naturales 2020.
¿Cómo fue la metodología de la investigación?
El biólogo explicó que junto a su equipo desarrollaron el estudio para entender el funcionamiento de la interacción de los organismos con el ambiente físico, químico y orgánico; lo que les permitirá analizar el comportamiento de los animales frente al cambio climático.
“Esto está muy ligado a los problemas de cambio global que están ocurriendo ahora. Estudiamos la diversidad fisiológica, es decir cómo funciona el organismo, como puede mantener su función, desarrollarse y reproducirse frente a estos cambios”, explicó.
Con respecto a sus resultados, se pudo identificar que en las abejas se mostraron más sensibles ante las modificaciones de la temperatura. “Existe, por ejemplo, un parásito que se llama varroa, que infecta a los seres vivos, causando graves daños y mortalidades”, comentó Bozinovic.
Así también otra característica que se le asocio a los cambios ambientales, es que pueden ser sinérgicos, es decir, pueden multiplicarse o agregar aspectos físicos, químicos y biológicos.
“Hay que enfatizar que la variabilidad ambiental y la impredecibilidad son más importantes que el aumento promedio de temperatura. El organismo se ve más afectado con los fenómenos inesperados”, comenta.
Los animales que fueron estudiados para llegar a estas conclusiones fueron: monito del monte, el ratón cola de pincel o degú, aves, lagartos, entre otros.
“El cambio climático altera la dinámica de transmisión de las enfermedades, produciendo finalmente cambios en su distribución y abundancia, lo que a su vez podría afectar a la salud pública”, concluye el experto.