La falta de confianza en una relación puede llegar a ser algo bastante común. Pero llegar a instalar aplicaciones para poder monitorear a la pareja es algo sumamente alarmante.
Según un estudio encargado por la multinacional del sector de la ciberseguridad Kaspersky y varias ONG, el 30% de las personas consideran que no hay nada de malo en instalar aplicaciones en el teléfono de la pareja para vigilar sus movimientos.
El objetivo era conocer la actitud de la gente ante la privacidad y el acoso digital en las relaciones de pareja.
Estos programas para vigilar son conocidos como “Stalkerware“. Tienen la función de informar sobre la ubicación, actividad en internet e incluso grabar conversaciones y videos. Por suerte, los principales gigantes tecnológicos ya quitaron de sus catálogos estos tipos de programas para detener el uso de estos por ciberseguridad.
Aquellos que aprueban el uso de los “Stalkerware” lo hacen para controlar fidelidad, por razones de seguridad o porque creen que su pareja pudiera estar implicada en un delito.
El estudio se aplicó en 21 países. A pesar de que hay un 30% que no tiene problemas con traspasar los límites, la mayoría (70%) cree incorrecto estas conductas.
El estudio también revela que muchos de los encuestados manifiestan cierta preocupación por tener la privacidad invadida por sus parejas. Sobre todo por el acceso a mensajes de textos, redes sociales y correos electrónicos sin consentimiento.
Estas actitudes pueden ser el primer paso de formas de violencia mucho más graves y son algo a tener en cuenta y visibilizar.