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«Bus de la diversidad» recorre Santiago como respuesta al polémico «Bus de la libertad»

Por Joel Díaz

Una fuerte polémica generó la semana pasada la noticia del regreso del “Bus de la Libertad”.

El vehículo llegó por primera vez al país en 2017 mientras se discutía la Ley de Identidad de Género y el proyecto de adopción homoparental.

Desde un  principio generó un profundo rechazo, ya que muchos veían en él, un abierto mensaje de intolerancia.

Tres año después, el bus pretende recorrer las calles de Valparaíso y Santiago y ahora son muchas más las voces que están por no permitir su recorrido.

Así lo han manifestado agrupaciones LGTBIQ+, diversos sectores políticos e incluso la Defensoría de la niñez.

En esta ocasión, la directora del Observatorio Legislativo Cristiano, Marcela Aranda, adelantó que las consignas estarán enfocadas en la Ley de Garantías de la Niñez.

La respuesta del Movilh

Por lo mismo, desde este lunes, el Movilh, que califica al “Bus de la libertad” como un “bus del odio”, está recorriendo las calles de Santiago con su propio bus, el de la diversidad.

El discurso que instala (el “bus de la libertad”) es un discurso de odio, de intolerancia, que daña la dignidad de las personas, de las familias homoparentales, de los niños y niñas trans”, aseguró su vocero, Rolando Jiménez.

Jiménez argumentó que con su bus buscan “explicar y señalar la necesidad de avanzar en tolerancia y no discriminación”.

En un costado del “Bus de la Diversidad” del Movilh se lee la frase de Carla González Aranda, hija trans de Marcela Aranda: “los padres y madres de niñes trans deben educarse. Si sus hijes son de una forma, no los juzguen. Apóyenlos”.