{title}

Se buscan mujeres brillantes: Universidades abren cupos especiales para Ingenierías

Por Paulina Yanez

Que haya pocos nombres de mujeres en el ambiente matemático y científico es algo que ya sabemos. Ahora, ¿por qué pasa esto? Esa es la gran pregunta.

Muchas veces hemos apuntado a que la escasez de nombres de mujeres en estos rubros tiene que ver con que su trabajo no es visibilizado. Eso pasa, claramente, pero también hay que considerar otro factor muy importante: las pocas mujeres que se interesan en este tipo de carreras.

Para que te hagas una idea de cómo es esta situación en Chile, según datos del Ministerio de Educación publicados en lun.com, este año se matricularon 9.199 hombres y solo 1.039 mujeres a nivel nacional en la carrera de Ingeniería Civil en Computación e Informática. La diferencia en cifras es tremenda.

Obviamente, acá la culpa de esa brecha de participación por género en la matrícula no es de nosotras. Más bien, responde a una cultura machista en la que se nos ha enseñado -directa o indirectamente- que las mujeres no estamos hechas para los números, ni para la informática, ni para la ciencia en general. 

Universidades al rescate de mujeres brillantes

La buena noticia tras esto es que, como una forma de incentivar a más mujeres para que se matriculen en este tipo de carreras, la Universidad de Santiago abrió cupos extras exclusivamente para futuras estudiantes.

En total, son 115 cupos -solo para mujeres- distribuidos en más de 25 carreras, como Ingeniería Civil en Mecánica o Ingeniería Física. Para postular, las candidatas deben cumplir con ciertos requisitos, como haber tenido un promedio igual o superior a 6,0, además de contar -en algunos casos- con el puntaje mínimo de ingreso estipulado, según la especialidad.

De todas formas, hay que señalar que la USACH no es la única universidad con ingreso especial para mujeres. Hace un tiempo se viene haciendo lo mismo en la Universidad de Talca, gracias a su programa «Ingenieras para el mundo«. Asimismo, la Universidad de Chile cuenta con vacantes femeninas desde el 2014 y también con cupos para hombres que quieran estudiar carreras donde su presencia escasea, como Trabajo Social y Pedagogía en Educación Parvularia.

Las opciones están y la intención también. Lo único que falta es que cambiemos, en lo cotidiano, esas actitudes que finalmente hacen que una niña inteligente, brillante y capaz no se crea apta para estudiar una carrera con números. Porque sí, de esto somos todas y todos culpables, todos los días.