¿La practicas? Los beneficios de la meditación para mantener sanos nuestro cerebro y emociones
24 de Octubre de 2022 Amanda Gallardo Álvarez
Es probable que durante la pandemia hayas escuchado el caso de alguien que comenzó a meditar. Y es que desde que nos enfrentamos a todo lo que acarreó el coronavirus, muchos vieron en esta técnica una fórmula para disminuir la ansiedad.
Pero esto no sólo es una creencia. Científicos de diversas partes del mundo se unieron para conocer los verdaderos efectos de la meditación en plena emergencia sanitaria.
Por ejemplo, en Argentina se realizó una investigación en la que participaron 5300 personas. En ella, se analizaron los datos sobre consumo de drogas; prácticas religiosas y meditación durante la pandemia.
Según el investigador a cargo, Enzo Tagliazucchi “las personas que declaran meditar tienen mejores indicadores de salud mental durante la pandemia. Si bien no podemos afirmar que sea una evidencia causal, sí se trata de una asociación estadística”.
Beneficios que eran evidentes antes de la llegada del Covid-19. De hecho, en la revista JAMA Internal Medicine, se publicaron los resultados después de revisar las conclusiones de 47 estudios. Ahí se encontró que quienes meditaban tenía un promedio de mejora de los síntomas de ansiedad entre un 5% y un 10%, en comparación con quienes no la practicaban.
¿Cómo comienzo a practicar la meditación?
Meditar es un ejercicio intenso para nuestro cerebro. ¿Por qué? Y es que no sólo detiene la divagación mental, también construye más conexiones entre las diferentes partes cerebro. Por lo tanto, ayuda a cultivar mejor la memoria, a reducir los efectos del estrés, a mejorar el bienestar emocional y a cultivar la concentración, entre otras cosas.
Aunque es una práctica que requiere concentración y constancia, puedes comenzar a meditar desde ya, teniendo en cuenta algunas cosas:
- Si eres principiante es mejor que practiques la meditación en un lugar sin distracciones, como redes sociales, internet, televisión, entre otros.
- Para aprovechar al máximo tu momento meditando, debes estar cómodo. Por eso se recomienda el uso de ropa ancha y sin zapatos. Además, busca una postura que te acomode; recuerda que puedes practicar la meditación sentado, acostado, de pie e incluso caminando.
- Utiliza la técnica de respiración profunda y uniforme. En ella, debes usar el diafragma para expandir los pulmones y de manera lenta. Así, recibirás más oxígeno, reduciendo el uso de los músculos de los hombros, el cuello y la parte superior del pecho. Así, respirarás más eficientemente.