La bella noticia que irrumpó en el set de “La mañana de CHV” junto a Rafael Araneda y Carolina de Moras

Lo importante es que tuvo un final feliz.

Este jueves el matinal de CHV tomó contacto con la señora Agustina Zapata, una de las tantas personas que perdieron su hogar producto de las llamas en la localidad de Santa Olga, Constitución, y que quedaron con lo puesto. Un testimonio que emocionó a Rafael Araneda y Carolina de Moras, animadores del espacio televisivo.

“Estaba tan contenta con mi casa, había arreglado hace poquito, había construido otro bañito, porque tenía un baño dentro y otro afuera, estaba tan contenta con mi casa y ahora quedamos sin nada”, relató la señora Agustina, agregando, “Lloré un buen poco y le pedí a Dios que me de fuerza, para soportar esta prueba, que nos de fuerza para pararnos, que nos de para empezar, de nuevo, para poder limpiar, que nos den una manito para poder para algo. Somos personas de esfuerzo, de trabajo, con tan poco, porque esta zona, somos todos de trabajos madereros, forestales no más y ahora, quemándose los bosques, yo creo que los hombres van a quedar todos sin trabajo y no sé de donde vamos a sacar recursos para poder seguir subsistiendo”.

Palabras que trajeron repercusión de la mano de un noble gesto por parte de “Desafío Levantemos Chile”, quien a través de Nicolás Berril, su director ejecutivo manifestó, “Nos ha conmovido profundamente su historia, la actitud que tiene, su entereza, y es por eso que le queremos dar una mano… y le vamos a construir su casa, se la vamos a amoblar entera, para que puede volver a pararse y sus sueños se vuelvan realidad una vez más”.

Una luz de esperanza para la señora Agustina quien no encontraba las palabras para agradecer este gesto, “Muchas gracias, mil gracias, que emoción. Nosotros somos personas de mucho sacrificio, tratamos de trabajar hacer algo, pero ganamos muy poco. Difícil nosotros si queremos que una cocina a gas, si ganamos una misera, vamos a tener que encalillarnos por meses para poder pagarla, para comprar un comedorcito, si yo mismo tenía mi casita bien arreglada, con harto esfuerzo, pero la tenía…me costó tenerla, pero me decía a mi misma cuando tenga una vejez, voy a tener donde descansar, pero de un dos por tres nos quedamos sin nada”.